Ecuador : aprobación de una nueva Ley de Aguas que reconoce el agua como derecho humano

Ecuador: la nueva Ley de Aguas reconoce explícitamente el derecho humano al agua y prohibe toda forma de privatización del agua.
Marion Veber, IERPE, Belgium
Published: 3 years, 11 months ago (06/26/2014)
Updated: 3 years, 10 months ago (07/09/2014)
Con 103 votos a favor, 21 en contra y 6 abstenciones, el Pleno de la Asamblea Nacional aprobó el proyecto de Ley de Recurso Hídricos este 24 de junio. Esta Ley, que será sometida a veto presidencial, se fundamenta en los siguientes principios:

b) El agua, como recurso natural debe ser conservada y protegida mediante una gestión sostenible y sustentable, que garantice su permanencia y calidad;

c) El agua, como bien de dominio público, es inalienable, imprescriptible e inembargable;

d) El agua es patrimonio nacional y estratégico al servicio de las necesidades de las y los ciudadanos y elemento esencial para la soberanía alimentaria, en consecuencia, está prohibido cualquier tipo de propiedad privada sobre el agua;

e) El acceso al agua es un derecho humano;

f) El Estado garantiza el acceso equitativo al agua;

g) El Estado garantiza la gestión integral, integrada y participativa del agua;

El artículo 57 define con precisión lo que entiende por "derecho al agua":

Artículo 57: Definición. El derecho humano al agua es el derecho de todas las personas a disponer de agua limpia, suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico en cantidad, calidad, continuidad y cobertura.

[…]

El derecho humano al agua es fundamental e irrenunciable. Ninguna persona puede ser privada y excluida o despojada de este derecho.

Entonces, esta Ley de Aguas es muy completa y abarca a los aspectos fundamentales que forman parte de la definición del derecho humano al agua según las Naciones Unidas (calidad, cantidad, continuidad, aceptabilidad, protección de los recursos...).

Sobre todo, la Ley va más lejos puesto que prohíbe toda forma de privatización del agua:

Su gestión [la del agua] será exclusivamente pública o comunitaria. No se reconocerá ninguna forma de apropiación o de posesión individual o colectiva sobre el agua, cualquiera que sea su estado.”.

Sin embargo, algunos movimientos sociales cuestionan esta Ley poniendo de relieve los aspectos que les causan problemas: consideran que la Ley va a centralizar demasiado la administración de los recursos hídricos y subrayan que, para que sea efectiva la prohibición de la privatización, hay que impulsar un importante proceso de desprivatización.

Es necesario ahora que se aplique concretamente esta Ley para que el derecho humano al agua, garantizado tanto en la Constitución del Ecuador (artículo 12 entre otros) como en esta nueva Ley de Aguas se concretice para todos los ecuatorianos.

Fuentes: